05 set 2019 Publicado en: Beneficios MP Salud
DIETA CETOGÉNICA

Dietas de moda

Equipo de nutrición de MP

Año a año van surgiendo dietas de moda que proponen respuestas mágicas para solucionar problemas no tan sencillos. Detrás de muchas historias de éxito anecdóticas, no hay evidencia científica de beneficios para la salud, en especial a largo plazo.

En nuestra consulta hemos recibido inquietudes sobre algunas de ellas:

DIETA KETO O CETOGÉNICA

Es una dieta baja en carbohidratos y alta en grasas con consumo moderado de proteínas. En lugar de utilizar carbohidratos para obtener energía, el cuerpo quema grasas, y al hacerlo, ingresa en un estado denominado «cetosis».
Hay muy poca evidencia que demuestre que este tipo de alimentación sea efectiva —o segura— a largo plazo para algo más que la epilepsia. Además, las dietas con muy poco contenido en carbohidratos tienden a tener tasas más elevadas de efectos secundario (estreñimiento, dolor de cabeza, mal aliento, entre otros). Cumplir con sus requisitos implica suprimir muchos alimentos saludables, lo que dificulta satisfacer las necesidades de micronutrientes.

DIETA VEGETARIANA

En esta alimentación no se consumen productos de origen animal con diferente nivel de exclusión. Existen variantes desde la forma más extrema: los crudiveganos (solo crudos) a la ovolactovegetariana en donde sí se incluye huevo y leche aparte de frutas, vegetales y leguminosas. Una pauta de alimentación vegetariana puede considerarse saludable si está debidamente planificada para cubrir los nutrientes críticos como hierro, zinc, calcio, vitamina B12, etc.
Con este tipo de patrón alimentario muchas personas inicialmente logran mejorar su hábitos y bajar de peso porque con este cambio excluyen azúcares y otros alimentos ultraprocesados. Pero también se puede aumentar de peso con el cambio ya que, según se planifique, puede resultar en un aumento de aporte de carbohidratos y grasas.

AYUNO INTERMITENTE

Hay dos enfoques frecuentes para el ayuno, uno conlleva consumir muy pocas calorías ciertos días y, luego, comer con normalidad el resto del tiempo. El otro, implica comer únicamente a ciertas horas y saltarse las comidas del resto del día.
Incluso con períodos de libertad para comer, las personas que ayunan tienden a consumir menos calorías en general, lo que da lugar al adelgazamiento. Además, quienes están a favor creen que privar a las células de calorías de forma intencional puede ralentizar el avance de ciertas enfermedades relacionadas con la edad. A algunas personas les resulta más sencillo tener una autodisciplina inquebrantable solo por un tiempo que comer de forma moderada constantemente. Varios estudios menores demostraron que el ayuno disminuye el azúcar en sangre, la presión arterial y los niveles de colesterol.
La moda por este patrón alimentario está creciendo pero aún no se realizaron estudios más extensos a largo plazo, por lo tanto, la mayoría de los posibles beneficios son teóricos, anecdóticos o se basan en investigaciones con animales.

DIETA PALEO

Se basa en proteínas, frutas, semillas, nueces y grasas saludables, como lo hacían nuestros antepasados. Limita los alimentos como lácteos, las legumbres y los cereales (trigo, avena y cebada), azúcar refinada, sal, papa, alimentos procesados. Tiene un aspecto positivo de fomentar la inclusión de frutas y verduras y limitar los alimentos procesados y ultraporcesados. Como desventaja o riesgo es que fomenta un alto consumo de proteínas de origen animal y limita legumbres y cereales por su contenido en carbohidratos. Puede ser un tipo de alimentación adecuada para personas con determinado perfil metabólico, pero esto debe ser adecuadamente evaluado. Las dietas que sugieren eliminar por completo uno o varios grupos de alimentos como es el caso pueden tener problemas de equilibrio nutricional a mediano/largo plazo y deben ser adecuadamente supervisadas.

DIETA DUKAN

Es una dieta basada en un gran consumo de proteínas, comenzando con un periodo cetogenico. Creada por el nutricionista y dietista francés Pierre Dukan, creció con popularidad a partir del año 2000. Propone 4 fases: la fase proteica, en donde incluye proteínas del reino animal y vegetal (carne, pescado, huevo, soja, etc). La fase crucero, a la 1era fase se le agregan vegetales, la fase de consolidación es para evitar el efecto rebote, dura 10 días por kilo perdido. Y por ultimo la fase de estabilización, es una fase de mantenimiento, en donde hay pautas específicas para realizar diariamente integrando otros alimentos.
Este modelo en fases puede ayudar a su adherencia, pero no deja de ser un modelo “dietante” que al volver a las pautas habituales si no se han logrado corregir, hay riesgo de rebote.

DIETAS CON REEMPLAZOS DE COMIDAS

BATIDOS

Estos tipos de dietas proponen reemplazar una o más comidas diarias por batidos preparados con polvos para preparar una bebida con proteína de soja, fibra y fructosa. Contiene proteína de soja, vitaminas y minerales, además de fibra. Una porción habitualmente dice reemplazar una comida completa. La ventaja que plantean es que es simple de implementar y que evita exponerse a la tentación del exceso en la comida. Pero tiene como inconveniente su composición con alto contenido en azúcares simples (especialmente fructosa) y en algunas personas intolerancia digestiva por el tipo de fibra. Este tipo de planes ayudan a desarrollar hábitos saludable y según el perfil metabólico del paciente pueden ser más o menos perjudiciales. Es necesario una adecuada evaluación para implementarlos.

POLVOS PARA PREPARAR COMIDAS

Prioriza el consumo de proteína, y lo consigue proporcionándole al paciente unos sobres que contienen proteínas (proveniente del huevo, de la leche, de la soja y de granos), grasa y carbohidratos. Con ellos se preparan batidos, sopas o incluso recetas sólidas como postres o budines. Es una dieta muy baja en calorías, cetogénica, que consigue que en 24 o 48 horas, se logre “bajar al mínimo la cantidad de glúcidos que tenemos en el cuerpo y se empieza a bajar la insulina. La grasa corporal se utiliza como combustible a través de cuerpos cetónicos. Por un lado esta dieta intenta rescatar buenos hábitos: no dejar largas horas en ayuno (aunque el aporte total en el dia es muy bajo en calorías) y actividad física. Entre sus dificultades está el mantener a la persona en un plan restrictivo extremo en cuanto a variedad y cantidad. Además en el descenso rápido de peso, está demostrado que esos kilos que se pierden no son solo a expensas de masa grasa sino de tejido magro y agua. Es decir que afectamos la composición corporal de manera no saludable.

DIETA SIN GLUTEN

Esta dieta se debe aplicar como tratamiento en personas con diagnóstico de Enfermedad Celíaca, quienes al consumir estas proteínas desencadenan una reacción inmunológica que afecta la mucosa intestinal. Erróneamente se ha instalado el concepto que la dieta sin gluten podría resultar útil para bajar de peso o que los alimentos libres de gluten “son más saludables” y no es así. De hecho los productos sin gluten contienen otras harinas refinadas (pero sin gluten como el arroz, mandioca, etc.) que tienen igual o mayor índice glicémico que la harina de trigo y además para lograr un panificado o masa con estas harinas alternativas suele ser necesario utilizar más proporción de grasas que en los panificados comunes. Por lo tanto comer productos sin gluten puede resultar en mayor aporte calórico.

En resumen

Es importante al bajar de peso buscar preservar la masa magra corporal. Debes asesorarte correctamente con un Licenciado en Nutrición, en el marco de una institución de salud.

Busca un enfoque más sostenible no eliminando grupos de alimentos. Disfruta de la variedad, incluso del postre en una porción justa.

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